viernes, 5 de junio de 2009

Mermelada de alcayotas.


Hace algunos días me tenté y compré en el supermercado dos alcayotas. Claro que no tenía mucha idea cómo hacerla, buscando recetas, preguntando y un poco de sentido común, me lancé a la tarea.
Compré unas pocas nueces y azúcar.
Lo primero, puse las dos alcayotas al horno bajo, por 30 minutos, luego con santa paciencia me puse a cascar las nueces, las dejé remojando en agua hirviendo y lavé bien igualmente con agua hirviendo los frascos nuevos con sus tapas y dejé que estilaran.

Luego pelé las alcayotas, les saqué las pepas y las trocé en dados.
En una olla amplia coloqué la pulpa (no tiene gusto a nada, es bien rara) y le puse la misma cantidad de azúcar, o sea, kilo de fruta, kilo de azúcar. La dejé remojando + o menos una hora y la coloqué a fuego fuerte.

Al hervir le bajé el fuego y la dejé casi una hora y media para que tomara consistencia.
Mientras hervía pelé las nueces, ahí sí que se necesita paciencia, y las dejé reservadas en un tazón.

Cuando el cocimiento estuvo más o menos espeso, le puse unas gotas de medio limón, las nueces y unas gotas de vainilla. (No me gustó con vainilla, así que la próxima va sin, eso depende de cada persona.)

Luego la envasé caliente y dejé los frascos boca abajo para que se sellaran hasta el día siguiente.

Me quedó bien rica.

Pretendo repetirla, claro, hay que cuidar las manos porque el jugo de la fruta las deja sensibles. Una buena crema las ayuda.

Luego me senté a ver una peli de vaqueros y a disfrutar con un pancito de molde. Mmmmm...